martes, 22 de abril de 2014

El bótox y el desarrollo psico-emocional de los/as niños/as



      « El uso de bótox puede hacer que se empeore el desarrollo psico-emocional de 

algunos niños» afirma el doctor Ruíz Rodríguez, uno de los dermatólogos participantes 

en el congreso de dermatología celebrado en Denver, hace tan sólo unas semanas.

      
       Cuando nos sentimos tristes, alegres, sorprendidos, etc. lo mostramos a través de 

nuestro rostro con la ayuda de los músculos de la cara. Éstos, inmediatamente, envían 

una retroalimentación al cerebro para constatar que la emoción que sentimos es 

genuina.


      
        Las personas que abusan del bótox no pueden mostrar las emociones a través de 

los músculos de su cara y eso puede provocar que no sientan las emociones del mismo 

modo que lo hacían antes de inyectarse bótox, además corren el riesgo de tener 

problemas para reconocer las emociones de los demás y los demás tampoco 

reconocerán  las emociones de estas personas, por tanto les será difícil saber si él o 

ella está disfrutando o sufriendo con algo. Esta tarea es aún más complicada para los 

niños y niña, pudiendo interferir en su desarrollo psico-emocional.
 rocioriverolopez@gmail.com

miércoles, 9 de abril de 2014

"No puedo"


      Frecuentemente escuchamos “no puedo soportarlo más”, “no puedo dejar a mi
pareja”, “no puedo realizar ese trabajo” etc. Pero ¿qué hay detrás de estos “no puedo”?

-      ¿Es el “no puedo” un modo de protegernos?

-      ¿Cuándo decimos “no puedo hacerlo” en realidad queremos decir “no quiero hacerlo”?

-      ¿Cómo sabemos si nos responsabilizamos o nos culpabilizamos ante una situación?

Te respondo a todas estas preguntas a partir del minuto 22:30. Haz "clic" en el enlace de abajo para escucharlo.

miércoles, 2 de abril de 2014

Algo íntimo



     Tan necesario es comunicarse y compartir ciertas experiencias, sentimientos y 

emociones, como mantener nuestra intimidad.

      Sin intimidad no existirían las relaciones de amistad o de pareja. La intimidad es el 

espacio reservado a nosotros mismos, aunque –en cierta medida- lo podemos compartir 

con otra persona.



      Los momentos de intimidad nos ayudan a reflexionar, a crear y a marcarnos 

objetivos. Sin estos momentos difícilmente podríamos cavilar acerca de lo que estamos 

viviendo y, con ello, decidir el comportamiento que queremos tener con nuestra familia, 

amigos, pareja, compañeros de trabajo, etc.

     La intimidad también nos ayuda a descubrir y a poner nombre a nuestro estado de 

ánimo y cuando somos conscientes de este estado podemos actuar en consecuencia.

      Las personas que se toman un momento de intimidad para reflexionar tienen un 

mayor control de sus emociones y no actúan precipitadamente.

 rocioriverolopez@gmail.com