jueves, 4 de julio de 2013

El éxito y la perseverancia


El éxito es el resultado de la perseverancia y, por tanto, llegar a el requiere tiempo. Sin
 embargo, en nuestro día a día buscamos soluciones rápidas y triunfos acelerados.
 
 

En muchas ocasiones nos encontramos en situaciones en las que creemos que no
avanzamos y nos frustramos, pero ¿realmente no avanzamos? Lo más probable es que en
 estas situaciones estemos creciendo y madurando.

Por todos es sabido que una buena cosecha
requiere buena semilla, buen abono y cuidado
 constante. Quien cultiva la tierra no se
impacienta frente a la semilla sembrada. El
bambú japonés es un ejemplo de paciencia y
perseverancia porque a pesar de sembrar
la semilla, abonarla y regarla constantemente, durante los primeros meses no sucede
nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete
años.
 Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de
bambú crece ¡más de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas en crecer? No, tardó siete
 años y seis semanas en desarrollarse.
 
 

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando
un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a
tener después de siete años.
 
Si aún no has conseguido lo que deseas, no
desesperes  porque estás echando las raíces
 que te permitirán sostener el éxito cuando este se
materialice.
 

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