lunes, 15 de octubre de 2012

Sinestesia, una fusión sensorial



1. ¿Tu percepción de los números o de las letras está asociada a algún color, como por ejemplo, la letra “J” al amarillo o el número “5” al morado?
-Sí, he tenido experiencias similares.
-No, no he tenido este tipo de experiencias.


2. ¿Percibes los días de la semana o los meses del año con algún color determinado, como por ejemplo, julio con el azul marino o miércoles con el naranja?
                                                                                -Sí, he tenido experiencias similares.
                                                                                -No, no he tenido este tipo de experiencias.


3. ¿Te imaginas o visualizas que días, meses o años tienen un lugar determinado en tu espacio personal, como por ejemplo, que septiembre esté siempre ubicado 50 centímetros frente a ti?
-Sí, siempre he sentido este tipo de ubicaciones.
-No, nunca he tenido este tipo de asociación.


4. ¿Escuchar un sonido te hace percibir un color, como por ejemplo, que el claxon de un coche te haga ver el color verde o el do de la escala musical te haga ver el rosa?
-Sí, tengo experiencias así.
-No, no he tenido experiencias así.



5. ¿Ciertas palabras te generan un gusto determinado en la boca, como por ejemplo, que el nombre “Melanie” te sepa a miel?
-Sí, he sentido algo similar.
-No, nunca he sentido algo así.


6. ¿Tienes sensaciones táctiles al percibir determinados olores, como por ejemplo, que el olor a café te haga sentir como si tocaras una superficie fría de cristal?
-Sí, tengo experiencias así.
-No, nunca me ha pasado.


7. ¿Tienes alguna sospecha de experimentar otra sensación, como oír un sonido cuando ves que algo se mueve o pensar en una forma geométrica tras percibir el sabor de algo que comes?
-Sí, creo que podría tener otros tipos de experiencias sensoriales inusuales.
-No que yo sepa.


¿A cuántas has respondido que sí?

 
Pilar se enfadaba con su hermano, Pablo,
cada vez que este pegaba en la nevera una
letra de un color diferente al que ella
consideraba que era el color de esa letra.
Si Pablo ponía en la nevera la letra “B” en
verde, ella le decía que la “B” es azul y
Pablo le preguntaba que por qué tenía que
ser azul.
 
Años más tardes Pilar comenzó a estudiar Psicología. Cuando en una de las clases
pidieron voluntarios para recoger datos en una investigación que se estaba llevando a
cabo acerca de la sinestesia, ella preguntó: “¿qué es la sinestesia?” el profesor le
respondió con un ejemplo: “las personas con sinestesia pueden ver los números, letras o
palabras de colores, por ejemplo, el número cinco para ellos es verde.” Pilar respondió
rápidamente: “pero el cinco no es verde, es rojo”.

Se cree que una de cada 100 personas es sinestésica sin saberlo, lo que supone el 1% de
 la población mundial.

La sinestesia es una facultad poco común que tienen algunas personas y consiste en
experimentar sensaciones de una modalidad sensorial particular a partir de estímulos
de otra modalidad distinta, por ejemplo, ver los sonidos de colores. La sinestesia
también se puede dar dentro de una misma modalidad sensorial, como tener la
experiencia subjetiva de determinados colores al ver letras, números o palabras; este
tipo es el que se da con más frecuencia.

Poco se sabe de las causas, pero las sensaciones que vive un sinestésico son reales y nos
demuestran que las personas que nos rodean pueden tener una experiencia diferente
del mundo. Aunque se tiende a pensar que la realidad es igual para todos, parece ser que
 no es así.

 Las personas sinestésicas pueden tener reacciones emocionales negativas cuando los
estímulos (el color de una letra o número) están de un color diferente al que ellas lo ven.
 Esto convierte a la sinestesia en un elemento importante en el estudio de las
emociones.

Wassily Kandinsky, pintor abstracto ruso, decía que los sinestésicos son como los
buenos violines, vibran en todas sus partes al contacto con el arco.
 
rocioriverolopez@gmail.com

2 comentarios:

  1. Un artículo muy interesante.
    Por cierto, la sinestesia tiene una causa genética :-)

    Manuel Pérez Alonso
    Instituto de Medicina Genómica

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